Esta guía reúne, por un lado, la evidencia científica actual sobre fisiopatología y tratamientos, y por otro, la mirada fisiológica y depurativa AFHA orientada a sanar desde adentro.
El melasma no es solo un tema estético; es una manifestación biológica compleja. La piel actúa como órgano emuntorio y espejo del estado interno: intestino, hígado, sangre y estado emocional.

Descargo de responsabilidad: Esta guía es educativa y no reemplaza diagnóstico, tratamiento ni seguimiento médico profesional.
¿Qué es el melasma?
El melasma es una hiperpigmentación adquirida, crónica y de curso recurrente, que se caracteriza por manchas marrones en el rostro (frente, mejillas, labio superior, mentón). Se agrava con la radiación UV y la luz visible, y es más frecuente en mujeres y en fototipos III–V. Es multifactorial y de manejo desafiante.
Fisiopatología resumida
• Melanogénesis aumentada: hiperactividad de melanocitos y paracrina dérmica (queratinocitos, fibroblastos, mastocitos) que incrementa tirosinasa y melanina.
• Estrés oxidativo: marcador clave. El exceso de ROS altera cilios primarios y vías de señalización, favoreciendo hiperpigmentación.
• Hormonas sexuales: mayor sensibilidad a estrógenos/progestágenos; receptores ER/PR más expresados en piel con melasma.
• Daño de membrana basal: micro-roturas permiten “derrame” de melanina y melanosomas hacia dermis, perpetuando la mancha (dermalización).
• Componente vascular: neovascularización superficial y VEGF elevados; puede influir en recaídas y respuesta a terapias.
• Luz visible/azul y calor: la radiación de 400–700 nm (visible) y el calor de hornallas/ocupación pueden exacerbar la pigmentación.
• Genética y epigenética: susceptibilidad individual y cambios en Wnt/β-catenina, MMPs, cadherinas, mediadores inflamatorios.
Factores comúnmente atribuidos
• Exposición solar crónica (UVA/UVB) y luz visible.
• Cambios hormonales: embarazo, anticonceptivos, terapias hormonales, disfunciones tiroideas.
• Cosméticos o fármacos foto-sensibilizantes; irritación/dermatitis previas.
• Estrés crónico, falta de sueño; calor ocupacional (cocina) y ambientes cálidos.
• Predisposición genética y fototipo.
Señales previas y patrón interno
Antes de que la mancha aparezca, muchas personas reportan:
• Cansancio posprandial, digestiones lentas, hinchazón o acidez.
• Antojos de dulce, café o alcohol; irritabilidad o migrañas cíclicas.
• Menstruaciones irregulares o con coágulos; acné previo.
• Piel reactiva a perfumes/químicos.
Interpretación AFHA: intestino colapsado → hígado saturado → sangre espesa. La piel “habla” cuando adentro no se pudo resolver.

Estrategia AFHA: tratar desde adentro
Principio: si el intestino elimina, el hígado filtra; si el hígado filtra, la sangre aclara; si la sangre aclara, la piel se ilumina.
1. Limpieza intestinal: cortar reabsorción tóxica (placa mucoide, disbiosis, parásitos, malas fermentaciones).
2. Depuración hepática y biliar: aliviar carga de hormonas, grasas y químicos; favorecer flujo biliar.
3. Rehidratación celular: agua isotónica y jugos vivos para linfa y microcirculación dérmica.
4. Transición alimentaria antimuco: predominio de frutas/vegetales frescos, reducción de lácteos, fritos, ultraprocesados y exceso proteico animal.
5. Gestión emocional: transformar enojo/frustración; respiración, escritura terapéutica, naturaleza y descanso.
6. Antioxidantes y cofactores (desde la alimentación): vitamina C real (cítricos), polifenoles (berries, granada), azufrados (crucíferas), zinc/silicio naturales; apoyo a la melanostasis y al estrés oxidativo.

Hábitos prácticos (piel + adentro)
• Mañanas: agua tibia con limón; exposición solar suave (temprano) si tu piel lo tolera.
• Día: hidratación sostenida; fotoprotección con filtros tintados si estás en exterior o frente a pantallas.
• Comidas: priorizar crudos vivos al inicio; evitar picos glucémicos y combinaciones pesadas nocturnas.
• Noche: cena temprana; ventana digestiva; higiene del sueño (7–8 h).
• Piel: limpieza gentil, antioxidantes tópicos no irritantes (vitamina C estable/niacinamida), evitar fricción excesiva y perfume directo en rostro.
Preguntas frecuentes
¿El sol causa melasma?
No lo causa por sí solo; lo revela cuando hay terreno interno propicio. La luz visible y elcalor pueden exacerbarlo.
¿Por qué recae?
Porque la fisiología interna no se estabilizó (intestino-hígado-sangre) y/o no hay protección adecuada frente a UV/visible.
¿Cuánto tarda en mejorar?
La piel responde lento: semanas a meses. La constancia interna + externa reduce recaídas.
Bibliografía y estudios
• Understanding Melasma: From Pathogenesis to Innovative Strategies (2024)
• Pathogenesis of Melasma Explained (2025, review)
• Oxidative Stress Induces Skin Pigmentation in Melasma (2023)
• Evaluation of systemic oxidative stress in melasma (2023)
• Exploratory study: epidermis, BMZ, vascular changes (2020)• Ultrastructural BMZ damage in melasma (2020)
• Cadherin 11 & basement membrane damage (2016)
• StatPearls: Melasma (2023)
• Update on Melasma Treatments (2024)
• Role of Antioxidants in Melasma: Systematic Review (2025)
• Sunscreen in Melasma & PIH (2020)
• Iron-oxide tinted formulations protect against visible light pigmentation (2020)
Recordá: ninguna crema corrige sola lo que el cuerpo grita desde adentro. Si acompañás a tu piel con limpieza intestinal, descanso hepático, nutrición real y protección inteligente frente a la luz, tus manchas pueden estabilizarse y tu piel puede volver a brillar con coherencia.
